Con frecuencia no es necesario saber mucho para resolver bien un problema. Basta con pensar correctamente. Actúa, pues, sin miedo, con tranquilidad, convencido de que está a tu alcance.
Sé paciente y constante
No abandones a la menor dificultad. Cada problema requiere su tiempo. Algunos problemas se te pueden resistir horas e, incluso, días o semanas ...
Concéntrate en lo que haces
Resolver problemas es una actividad mental compleja. Requiere poner en tensión todos nuestros resortes mentales.
Busca el éxito a largo plazo
Aprender a resolver problemas es un proceso lento. Los frutos tardarán un cierto tiempo en llegar. Tal vez al principio tengas sentimiento de ansiedad, de fracaso, de subestima, pero cuando notes los progresos sentirás una gran satisfacción.
Da por bueno el tiempo empleado
Ten la seguridad de que todo el tiempo que dediques a esta tarea ha sido sumamente provechoso. ¡Aunque no hayas sido capaz de resolver un problema!
Sácale partido a los buenos problemas
Un buen problema es una magnífica fuente de aprendizaje. Aunque ya lo hayas resuelto (con o sin ayuda), vuelve a él al cabo del tiempo. Intenta resolverlo de nuevo. Reflexiona ...
Matemáticas I, Bachillerato. Ed. Anaya